Información sobre la isla de La Palma
SITUACIÓN
En la parte Noroccidental del archipiélago de las Islas Canarias, se encuentra la isla de la Palma, también conocida como la Isla Bonita o Isla Verde, por sus exuberantes bosques y extraordinarias bellezas naturales.
Tiene una superficie de 706 kilómetros cuadrados y una población de 80.000 habitantes, repartidos en 14 municipios.Se dan en esta isla unas alturas considerables para un perímetro tan corto. Su altura máxima es el Roque de los Muchachos con 2.426 m., aunque toda la cordillera central de la isla sobrepasa los 2.000 metros.
La distancia desde Tenerife es de 85 kilómetros, mientras que desde la Península (Cádiz) es de 1.440 kilómetros.
Como el resto de las Canarias y demás archipiélagos que forman la Macaronesia, es de origen volcánico, distinguiéndose de todas las demás por el verdor de sus montes y la abundancia de agua, siendo La Palma la única isla canaria que tiene arroyos o pequeños ríos.
PAISAJES
El paisaje palmero adquiere en La Caldera de Taburiente dimensiones únicas. Declarada Parque Nacional en 1.954, su alto valor científico y sus paisajes agrestes, excepcionales atraen a multitud de viajeros que, año tras año, les gusta admirar esta colosal maravilla de la naturaleza.
Las inmensas proporciones de este monumental cráter lo hacen uno de los mayores del mundo, 28 km. de perímetro, 10 km. en la parte más ancha de su diámetro y 1500 m de profundidad. Dentro de la Caldera de Taburiente, el monolito IDAFE, altar de los primitivos indígenas para adorar al dios ABORA, y toda, rodeada por un grandioso anfiteatro de montañas frecuentemente cubiertas por la nieve y con alturas de hasta los 2426 m, como el Roque de los Muchachos donde se localiza el conjunto de observatorios de astrofísica más importante de todo el hemisferio norte. Otras cimas importantes son: Pico del Cedro (2247 m), Pico de la Nieve (2239 m), Somada Alta (1926 m.), y Pico Bejenado (1854 m).
La enorme depresión que representa la Caldera de Taburiente ofrece un espectáculo, mírese desde donde se mire, de majestuosidad, belleza y singularidad.
En su interior alberga multiformes sectores: la vegetación con helechos y corpulentos pinos, aves y rocas por donde desciende torrencial el agua abundante. Estas aguas puras y transparentes confluyen en el lugar conocido como Dos Aguas que las canalizan para el consumo humano y el regadío.
GASTRONOMÍA
En una pequeña isla de 706 km², cuya economía se ha basado históricamente en diferentes monocultivos para la exportación, con malas e insuficientes cosechas de autoabastecimiento, las hambrunas se combatían con la emigración, el gofio y las papas. Aún en medio de estas adversas condiciones, el palmero ha encontrado en dos monocultivos históricos, la caña de azúcar y los vinos, sus dos mejores bazas en la gastronomía tradicional. Son los palmeros golosos a la fuerza; no en vano el primer cultivo de exportación, llegado de la mano de los colonos flamencos, portugueses y andaluces que se establecieron a principios del siglo XVI, fue la caña de azúcar. Al mismo tiempo se plantaron las primeras vides cuyos frutos, al caer el monocultivo azucarero, irrumpieron con fuerza en las más nobles mesas europeas. Los afamados vinos palmeros pasaron a la inmortalidad en la literatura universal de la mano de William Shakespeare, Walter Scott, Lord Byron y Robert Stevenson, entre otros, en un tostador, a lo que suelen agregarles mojos de mucha pimienta o alguna otra cosa que llaman conduto y viene a ser pescado seco, fruta pasada, etc.".
La máxima de la cocina española, "El sur fríe, el centro asa y el norte guisa", se confirma también en la isla, propiciado por la diversidad de su clima. La Palma, abierta a la emigración y a la inmigración, ha sido, y sigue siendo, receptiva con los usos y costumbres que trajeron los colonos y los emigrantes que a lo largo de los siglos se establecieron o regresaron. Postres, licores, frutas, frutos secos, carnes y pescados encontraron un buen hacer para el paladar de campesinos y nobles. A una mesa familiar, aún hoy, en los días grandes (bodas, bautizos, comuniones, santos y fiestas de guardar) no le puede faltar el arrope de una magnífica presentación.
Historia de la Gastronomía Palmera
Aún con el esplendor económico que produjeron vinos y azúcares, la realidad diaria de los habitantes de la isla era otra. A principios del siglo XIX, el palmero Antonio Lemos Smalley la describe en Usos y costumbres de los aldeanos de esta Isla de La Palma: "Sus alimentos son en los ricos gofios, pescado y algunos días carne; y en los pobres el pan que hacen con harina de la raíz del helecho, que cavan, pican, secan y muelen, lo que suelen mezclar con salvado o afrechos de trigo, haciendo panes negros y correosos, pero de buen sabor; y los muy pobres nada le mezclan y lo llaman bollo estreme, que regularmente cocinan en un tostador,a lo que suelen agregarles mojos de mucha pimienta o alguna otra cosa que llaman conduto y viene a ser pescado seco, fruta pasada, etc.".
La máxima de la cocina española, "El sur fríe, el centro asa y el norte guisa", se confirma también en la isla, propiciado por la diversidad de su clima. La Palma, abierta a la emigración y a la inmigración, ha sido, y sigue siendo, receptiva con los usos y costumbres que trajeron los colonos y los emigrantes que a lo largo de los siglos se establecieron o regresaron. Postres, licores, frutas, frutos secos, carnes y pescados encontraron un buen hacer para el paladar de campesinos y nobles. A una mesa familiar, aún hoy, en los días grandes (bodas, bautizos, comuniones, santos y fiestas de guardar) no le puede faltar el arrope de una magnífica presentación.
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